martes, 14 de julio de 2009

¡Que vienen las Suecas!

El Ayuntamiento anuncia a bombo y platillo la publicación de una guía turística de Colmenar Viejo. Toma ya... Y sin complejos oigan, que para eso ha estado este Ayuntamiento invirtiendo en sus bienes culturales, patrimoniales y sobre todo en los medioambientales, durante todos estos años.

No recuerdo bien. ¿Acaso no se opuso este alcalde a la inclusión de nuestro municipio en la Cuenca Alta del Manzanares, para poder construir todas las casitas y centros comerciales que quisiera? ¿No ha sido eso obstáculo para que se pueda desarrollar un turismo mínimamente cultural y ambientalmente interesante?

Ahora, de repente nos cuentan que se hace esta guía con la intención de promocionar el turismo local, cuando de lo único que se han ocupado toda la vida nuestros gobernantes, es de hacer que la gente pase de largo, de borrar el ambiente en las calles, de acabar con la fiestas, y de finalmente hacer que tanto la gente que vivía en este pueblo como los veraneantes, se marchen.

Recuerdo que hace años se les propuso la realización de una guía de caminos para recorrer en bicicleta, siendo esta una de las actividades que mejor se pueden llevar a cabo en el municipio por la cantidad de itinerarios con los que cuenta y que comunican con múltiples parajes naturales.

Dicha guía fue presentada por gente que conoce estas rutas y que ha montado en bici toda la vida. No se aprobó, fue otra la que se hizo, pero no vamos a hablar de ella. La pueden ver ustedes mismos en la pagina del ayuntamiento y juzgar.

¿Y que decir de los fondos destinados a hacer que venga gente a ver y a disfrutar de nuestra ciudad? Pues queda claro el ejemplo del Festival de música Modorrock. Evento al que en teoría asistiría mucho turista, si no fuera porque a la organización de dicho festival el Ayuntamiento le pone pegas, les da pocos fondos y les presta la plaza de toros o no, cuando peor viene. Esto por lo menos, a lo largo de todos los años que se lleva celebrando. Puede que ahora con este ímpetu de llamar al turismo las cosas cambien, como seria lo normal.

Y es que al alcalde le ha entrado esa fiebre de los sesenta, la que les daba a Pajares y Landa en sus películas, pudiendo ver el futuro lleno de turistas, y montando para mayor gloria del municipio, cualquier chiringuito para que la suecas consuman, que esto del ladrillo parece que se ha acabado, ¡Y menos mal que viene el turismo! Por que si no...

Miren ustedes como mejoran las cosas. Han convertido la fiesta de carácter pagano de La maya, considerada precisamente por eso de Interés turístico regional, en una ofrenda floral católica por deseo del párroco. Que ha decidido que de paganismos nada, que hay educar en la fe, como si en la edad media nos encontráramos, y que el tiene potestad para cambiar las costumbres populares, Suponemos que el ayuntamiento ha mirado para otro lado a este respecto por el bien del turismo, aunque tal vez alguien les pueda pedir explicaciones.

Tal vez por estas cosas, lo de hacer un museo etnográfico o histórico ni se les ha pasado por su mollera. ¿O es que ya no saben donde se encuentra el poco patrimonio arqueológico rescatado de antiguas excavaciones? (Que antes de estos se hacían) ¿Acaso habrá desaparecido misteriosamente?
No se, pero desde que lo vi no lo he vuelto a ver, y hace años ya.

He leído además, que por supuesto se señalizaran las iglesias, único patrimonio a la vista de Colmenar en estos momentos, pero claro, de eso de invertir para sacar el patrimonio arqueológico infinito a la luz, ni hablamos. Nos conformamos con sacar cuatro tumbas de Remedios, sin excavar la necrópolis que allí existe, o haciendo una campaña arqueológica absurda en la Dehesa, para demostrar una hipótesis de trabajo que es evidente “En Colmenar hay minas de hierro y los antiguos las utilizaron”.

¡Qué bien! han dado trabajo al arqueólogo de Colmenar por un tiempo, para justificar su puesto en lugar de evitar que se lleven por delante ciertas cosas, como da la impresión a simple vista que está ocurriendo en las obras de la ampliación Sur de Colmenar. ¿No es eso de “vigilar” su verdadero trabajo?
Supongo en cambio que repetirán dichas excavaciones y esperamos que sean en esas zonas de la dehesa donde sí sale material digno de catalogación y donde sí se pueden hacer estudios serios y tal vez publicables. Tal vez contratando a una empresa con experiencia en arqueología se hicieran las cosas comos e deben hacer.

Por otro lado, ¿como piensan ustedes traer a los turisas? Espero que no sea haciéndoles utilizar el servicio publico de autobuses, porque lo llevan claro…

Mientras, ustedes si podrán irse a hacer turismo a cualquier parte, a cualquier lugar donde aun queden cosas por ver, porque todavía nadie ha decidirlo destruirlas.

jueves, 16 de abril de 2009

El precio del progreso

Como buen Náufrago Yahoo que soy, esta mañana, a parte de lavarme bien detrás de las antenas (como mi madre me enseñó), he hecho mi hora reflexión diaria (En vacaciones procuramos reflexionar lo menos posible)… pero no estaba yo hoy inspirado en esto de despellejar al maligno, o ser la justa voz de los Colmenareños de a pie…no… así que al olor de las torrijas de la vecina, me he sorprendido a mi mismo, paseando por las verdes praderas del municipio, siendo chico, más allá del Pozo Escalo (más o menos donde queda el Colegio Antonio Machado), por las inmediaciones de la Cantera Mora (por el Auditorio), o por el arbolado pasadizo que llevaba al más allá… ¡Fuente Santa!. Así que ni corto ni perezoso, me he calzado las alpargatas, y allá que me he ido, a rememorar mis andanzas por los primaverales parajes de mi querido pueblo.

Y llevaba ya dos horas andando y no encontraba ni rastro de los lugares donde crecí. Al principio, creí haberme equivocado de pueblo, pero no...
Donde debía hallarme en medio de ninguna parte, entre encinas y prados,
lo único que había en el horizonte eran filas interminables de chalets y pisos muchimillonarios, …¿tanto tiempo he pasado en nuestra isla Yahoo, que ya no reconozco el pueblo en el que nací?…. pero bueno, después de todo, la población crece, como en todos lados, y está claro hay que meter a la gente en algún sitio… es el precio del progreso…

Guío mis pasos hacia nuestra bonita y coqueta estación de tren, a cuyas vías solía llegar en bicicleta,…pero donde antes había vacas, pasto y silencio... encuentro, de nuevo, gigantes bloques de viviendas que me desorientan, ¿habré llegado a Alcobendas sin querer?... y gente, muuuucha gente, malhumorada y gritando, debido a, dicen, una línea autobús, de horario errático y caprichoso, que se chotea del usuario por norma…mmm…les sugeriría que hicieran como cuando niños, y que tiraran de pedal, … pero vamos, agito la cabeza, y vuelvo a pensar: un pueblo debe crecer, es bueno, es la evolución lógica…pero el aumento de población acarrea estas consecuencias… es el precio del progreso…

Ya totalmente desorientado, me vuelvo para casa, sin ni siquiera haber visto una encina, una roca o una mísera brizna de hierba. Sólo una sucesión de edificios deshabitados y a medio construir (la crisis...la crisis…).
…Y a mi no me cuadran las cuentas…no hemos crecido tanto como para haber ocupado esta enorme superficie de terreno, no somos tantos, no nos engañemos… este “progreso” es de mentira. No es el que yo esperaba para un pueblo importante como éste, a un paso de la capital y a otro de la Sierra; con una historia, y con un entorno natural que ya quisieran otros para sí, y que en vez de potenciar, se masacra e ignora por sistema.

Y por supuesto, sí que estamos pagando el precio, pero bien… y sin recibir nada a cambio…bueno si, cemento.

jueves, 12 de marzo de 2009

El medio ambiente no es cosa de niños

Cada vez que hay elecciones me hago la misma pregunta: ¿Cómo de democrático es nuestro sistema democrático? La respuesta es de sobra conocida, poco. Porque aunque en el diccionario diga que Democracia es el predominio del pueblo en el gobierno político de un estado, lo cierto es que de predominio nada. En realidad tenemos que hablar de Democracia Representativa, que, resumiendo, consiste en que el pueblo elige a unos representantes y les legitima para que hagan lo que les venga en gana sin volver a pedir permiso hasta dentro de cuatro años.

Pero este no es el único modelo democrático que existe. También se puede hablar de Democracia Participativa, que es cuando se crean determinados mecanismos que permiten a los ciudadanos ejercer una influencia directa en las decisiones públicas. Ni que decir tiene que actualmente, en nuestra sociedad, no se puede hablar de muchos ejemplos de democracia participativa. Tal vez a nuestros gobernantes les de miedo que algún día la ciudadanía pueda llegar a prescindir de ellos… todo se andará.

A estas alturas del artículo casi todos estaremos de acuerdo en la importancia que podría tener cualquier mecanismo que fomente la democracia participativa, como es el caso de la Agenda 21 Local.

Para entender lo que es la Agenda 21 Local es necesario remontarse a 1987, cuando la señora Gro Harlem Brundtland, primera ministra de Noruega, a petición de Naciones Unidas elaboró un informe llamado “Nuestro futuro común”. La conclusión de dicho informe fue que el modelo de desarrollo capitalista-industrial-global es insostenible, no es viable. Además, en dicho informe aparece por primera vez el concepto de Desarrollo Sostenible como aquel que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer sus propias necesidades.

A raíz de este informe, Naciones Unidas convocó la Conferencia Sobre Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible en Río de Janeiro en 1992, conocida como la Cumbre de la Tierra. Lo que allí se aprobó, con el beneplácito de 179 gobiernos, ni más ni menos, fue lo que se conoce como Programa 21, que establece al medio ambiente como prioridad y lo coloca junto a lo social y lo económico como un pilar esencial del desarrollo sostenible. Además introduce el concepto de Glocalización, “pensar globalmente y actuar localmente”.

La Agenda 21 Local no es, ni más ni menos, que la implantación a nivel local del Programa 21. En palabras de la Comunidad de Madrid : “El objetivo de la Agenda 21 Local es lograr una gestión sostenible mediante la integración de aspectos ambientales, sociales y económicos en la política municipal, e implicando a la comunidad local mediante procesos participativos”. Esto último es uno de los aspectos en los que la Agenda 21 Local hace mayor hincapié, en la participación directa, real y efectiva de todos los ciudadanos, y el consenso con las autoridades locales. Es decir, la estrategia para el desarrollo sostenible del pueblo tiene que venir del consenso entre todos los actores del municipio y no impuesto desde el ayuntamiento, como hasta ahora ha venido pasado. Es por esto que la Agenda 21 sólo puede ser beneficiosa para el pueblo y sus habitantes, ya que está hecha contando con ellos, pero de verdad, y no excluyéndolos como de costumbre.

Ahora, señores del ayuntamiento, viene el tironcillo de orejas. No puedo evitar preguntarme cómo es que en Colmenar Viejo ni siquiera se ha iniciado el proceso para diseñar la Agenda 21 Local.

En principio pensé que pudiera deberse a cierta incompetencia o desidia en la Concejalía de Medio Ambiente, cuando caí en la cuenta de que no existe tal concejalía en el ayuntamiento de Colmenar, sino que es Concejalía de Juventud, Infancia y Medio Ambiente... claro, normal que el concejal no pueda estar a todas. Esto me lleva a cierta reflexión que no deja de ser curiosa… ¿Juventud, Infancia y Medio Ambiente? Que extraña forma de “pensar” la de este ayuntamiento que considera al medio ambiente vinculado a la juventud y a la infancia. Como si fuera cosa de niños, ¿no?

Quizá sea que el ayuntamiento no se siente capaz de llevar a cabo el tema este de la Agenda 21. Si es este el problema no se preocupen, que la Comunidad de Madrid se pone a su servicio para estos menesteres, y si no se lo creen consulten la página de apoyo a los Municipios de la Comunidad de Madrid para la implantación de la Agenda 21 (http://www.madrid21comunidad.fida.es) . Por cierto, que en esa misma página se puede encontrar este gráfico actualizado sobre el grado de implantación de la Agenda 21 en la Comunidad de Madrid (el contorno rojo corresponde al municipio de Colmenar Viejo). Espero que por lo menos se pongan un poquito coloraos al darse cuenta de que vecinos como Tres Cantos, Soto, San Agustín, Manzanares o Miraflores, por citar algunos ejemplos, ya están manos a la obra y nosotros ni nos lo planteamos. ¿Vamos a ir también en esto por detrás del resto? Siempre igual.



Excelentísimo señor alcalde, que usted es Presidente de la Comisión de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Asamblea de Madrid. No nos creemos que no haya usted oído hablar de la Agenda 21 Local, ¿o es que lo suyo es más lo de la ordenación del territorio?