Como buen Náufrago Yahoo que soy, esta mañana, a parte de lavarme bien detrás de las antenas (como mi madre me enseñó), he hecho mi hora reflexión diaria (En vacaciones procuramos reflexionar lo menos posible)… pero no estaba yo hoy inspirado en esto de despellejar al maligno, o ser la justa voz de los Colmenareños de a pie…no… así que al olor de las torrijas de la vecina, me he sorprendido a mi mismo, paseando por las verdes praderas del municipio, siendo chico, más allá del Pozo Escalo (más o menos donde queda el Colegio Antonio Machado), por las inmediaciones de la Cantera Mora (por el Auditorio), o por el arbolado pasadizo que llevaba al más allá… ¡Fuente Santa!. Así que ni corto ni perezoso, me he calzado las alpargatas, y allá que me he ido, a rememorar mis andanzas por los primaverales parajes de mi querido pueblo.
Y llevaba ya dos horas andando y no encontraba ni rastro de los lugares donde crecí. Al principio, creí haberme equivocado de pueblo, pero no...
Donde debía hallarme en medio de ninguna parte, entre encinas y prados,
lo único que había en el horizonte eran filas interminables de chalets y pisos muchimillonarios, …¿tanto tiempo he pasado en nuestra isla Yahoo, que ya no reconozco el pueblo en el que nací?…. pero bueno, después de todo, la población crece, como en todos lados, y está claro hay que meter a la gente en algún sitio… es el precio del progreso…
Guío mis pasos hacia nuestra bonita y coqueta estación de tren, a cuyas vías solía llegar en bicicleta,…pero donde antes había vacas, pasto y silencio... encuentro, de nuevo, gigantes bloques de viviendas que me desorientan, ¿habré llegado a Alcobendas sin querer?... y gente, muuuucha gente, malhumorada y gritando, debido a, dicen, una línea autobús, de horario errático y caprichoso, que se chotea del usuario por norma…mmm…les sugeriría que hicieran como cuando niños, y que tiraran de pedal, … pero vamos, agito la cabeza, y vuelvo a pensar: un pueblo debe crecer, es bueno, es la evolución lógica…pero el aumento de población acarrea estas consecuencias… es el precio del progreso…
Ya totalmente desorientado, me vuelvo para casa, sin ni siquiera haber visto una encina, una roca o una mísera brizna de hierba. Sólo una sucesión de edificios deshabitados y a medio construir (la crisis...la crisis…).
…Y a mi no me cuadran las cuentas…no hemos crecido tanto como para haber ocupado esta enorme superficie de terreno, no somos tantos, no nos engañemos… este “progreso” es de mentira. No es el que yo esperaba para un pueblo importante como éste, a un paso de la capital y a otro de la Sierra; con una historia, y con un entorno natural que ya quisieran otros para sí, y que en vez de potenciar, se masacra e ignora por sistema.
Y por supuesto, sí que estamos pagando el precio, pero bien… y sin recibir nada a cambio…bueno si, cemento.
Los Yahoo éramos unas bestias en nuestra isla y los caballos eran los seres inteligentes. Cuando nos marchamos de allí nunca pensamos que la evolución de la inteligencia social y democrática era la dictadura del bipartidismo en lugar de la multiplicación de ideas y cultura. Por eso estaremos aquí y opinaremos para intentar dejar de ser los salvajes a los que otros gobiernan sólo por el hecho de habernos convencido de que no nos podemos gobernar a nosotros mismos por ser unos simples Yahoo.
jueves, 16 de abril de 2009
jueves, 12 de marzo de 2009
El medio ambiente no es cosa de niños
Cada vez que hay elecciones me hago la misma pregunta: ¿Cómo de democrático es nuestro sistema democrático? La respuesta es de sobra conocida, poco. Porque aunque en el diccionario diga que Democracia es el predominio del pueblo en el gobierno político de un estado, lo cierto es que de predominio nada. En realidad tenemos que hablar de Democracia Representativa, que, resumiendo, consiste en que el pueblo elige a unos representantes y les legitima para que hagan lo que les venga en gana sin volver a pedir permiso hasta dentro de cuatro años.
Pero este no es el único modelo democrático que existe. También se puede hablar de Democracia Participativa, que es cuando se crean determinados mecanismos que permiten a los ciudadanos ejercer una influencia directa en las decisiones públicas. Ni que decir tiene que actualmente, en nuestra sociedad, no se puede hablar de muchos ejemplos de democracia participativa. Tal vez a nuestros gobernantes les de miedo que algún día la ciudadanía pueda llegar a prescindir de ellos… todo se andará.
A estas alturas del artículo casi todos estaremos de acuerdo en la importancia que podría tener cualquier mecanismo que fomente la democracia participativa, como es el caso de la Agenda 21 Local.
Para entender lo que es la Agenda 21 Local es necesario remontarse a 1987, cuando la señora Gro Harlem Brundtland, primera ministra de Noruega, a petición de Naciones Unidas elaboró un informe llamado “Nuestro futuro común”. La conclusión de dicho informe fue que el modelo de desarrollo capitalista-industrial-global es insostenible, no es viable. Además, en dicho informe aparece por primera vez el concepto de Desarrollo Sostenible como aquel que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer sus propias necesidades.
A raíz de este informe, Naciones Unidas convocó la Conferencia Sobre Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible en Río de Janeiro en 1992, conocida como la Cumbre de la Tierra. Lo que allí se aprobó, con el beneplácito de 179 gobiernos, ni más ni menos, fue lo que se conoce como Programa 21, que establece al medio ambiente como prioridad y lo coloca junto a lo social y lo económico como un pilar esencial del desarrollo sostenible. Además introduce el concepto de Glocalización, “pensar globalmente y actuar localmente”.
La Agenda 21 Local no es, ni más ni menos, que la implantación a nivel local del Programa 21. En palabras de la Comunidad de Madrid : “El objetivo de la Agenda 21 Local es lograr una gestión sostenible mediante la integración de aspectos ambientales, sociales y económicos en la política municipal, e implicando a la comunidad local mediante procesos participativos”. Esto último es uno de los aspectos en los que la Agenda 21 Local hace mayor hincapié, en la participación directa, real y efectiva de todos los ciudadanos, y el consenso con las autoridades locales. Es decir, la estrategia para el desarrollo sostenible del pueblo tiene que venir del consenso entre todos los actores del municipio y no impuesto desde el ayuntamiento, como hasta ahora ha venido pasado. Es por esto que la Agenda 21 sólo puede ser beneficiosa para el pueblo y sus habitantes, ya que está hecha contando con ellos, pero de verdad, y no excluyéndolos como de costumbre.
Ahora, señores del ayuntamiento, viene el tironcillo de orejas. No puedo evitar preguntarme cómo es que en Colmenar Viejo ni siquiera se ha iniciado el proceso para diseñar la Agenda 21 Local.
En principio pensé que pudiera deberse a cierta incompetencia o desidia en la Concejalía de Medio Ambiente, cuando caí en la cuenta de que no existe tal concejalía en el ayuntamiento de Colmenar, sino que es Concejalía de Juventud, Infancia y Medio Ambiente... claro, normal que el concejal no pueda estar a todas. Esto me lleva a cierta reflexión que no deja de ser curiosa… ¿Juventud, Infancia y Medio Ambiente? Que extraña forma de “pensar” la de este ayuntamiento que considera al medio ambiente vinculado a la juventud y a la infancia. Como si fuera cosa de niños, ¿no?
Quizá sea que el ayuntamiento no se siente capaz de llevar a cabo el tema este de la Agenda 21. Si es este el problema no se preocupen, que la Comunidad de Madrid se pone a su servicio para estos menesteres, y si no se lo creen consulten la página de apoyo a los Municipios de la Comunidad de Madrid para la implantación de la Agenda 21 (http://www.madrid21comunidad.fida.es) . Por cierto, que en esa misma página se puede encontrar este gráfico actualizado sobre el grado de implantación de la Agenda 21 en la Comunidad de Madrid (el contorno rojo corresponde al municipio de Colmenar Viejo). Espero que por lo menos se pongan un poquito coloraos al darse cuenta de que vecinos como Tres Cantos, Soto, San Agustín, Manzanares o Miraflores, por citar algunos ejemplos, ya están manos a la obra y nosotros ni nos lo planteamos. ¿Vamos a ir también en esto por detrás del resto? Siempre igual.

Excelentísimo señor alcalde, que usted es Presidente de la Comisión de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Asamblea de Madrid. No nos creemos que no haya usted oído hablar de la Agenda 21 Local, ¿o es que lo suyo es más lo de la ordenación del territorio?
Pero este no es el único modelo democrático que existe. También se puede hablar de Democracia Participativa, que es cuando se crean determinados mecanismos que permiten a los ciudadanos ejercer una influencia directa en las decisiones públicas. Ni que decir tiene que actualmente, en nuestra sociedad, no se puede hablar de muchos ejemplos de democracia participativa. Tal vez a nuestros gobernantes les de miedo que algún día la ciudadanía pueda llegar a prescindir de ellos… todo se andará.
A estas alturas del artículo casi todos estaremos de acuerdo en la importancia que podría tener cualquier mecanismo que fomente la democracia participativa, como es el caso de la Agenda 21 Local.
Para entender lo que es la Agenda 21 Local es necesario remontarse a 1987, cuando la señora Gro Harlem Brundtland, primera ministra de Noruega, a petición de Naciones Unidas elaboró un informe llamado “Nuestro futuro común”. La conclusión de dicho informe fue que el modelo de desarrollo capitalista-industrial-global es insostenible, no es viable. Además, en dicho informe aparece por primera vez el concepto de Desarrollo Sostenible como aquel que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer sus propias necesidades.
A raíz de este informe, Naciones Unidas convocó la Conferencia Sobre Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible en Río de Janeiro en 1992, conocida como la Cumbre de la Tierra. Lo que allí se aprobó, con el beneplácito de 179 gobiernos, ni más ni menos, fue lo que se conoce como Programa 21, que establece al medio ambiente como prioridad y lo coloca junto a lo social y lo económico como un pilar esencial del desarrollo sostenible. Además introduce el concepto de Glocalización, “pensar globalmente y actuar localmente”.
La Agenda 21 Local no es, ni más ni menos, que la implantación a nivel local del Programa 21. En palabras de la Comunidad de Madrid : “El objetivo de la Agenda 21 Local es lograr una gestión sostenible mediante la integración de aspectos ambientales, sociales y económicos en la política municipal, e implicando a la comunidad local mediante procesos participativos”. Esto último es uno de los aspectos en los que la Agenda 21 Local hace mayor hincapié, en la participación directa, real y efectiva de todos los ciudadanos, y el consenso con las autoridades locales. Es decir, la estrategia para el desarrollo sostenible del pueblo tiene que venir del consenso entre todos los actores del municipio y no impuesto desde el ayuntamiento, como hasta ahora ha venido pasado. Es por esto que la Agenda 21 sólo puede ser beneficiosa para el pueblo y sus habitantes, ya que está hecha contando con ellos, pero de verdad, y no excluyéndolos como de costumbre.
Ahora, señores del ayuntamiento, viene el tironcillo de orejas. No puedo evitar preguntarme cómo es que en Colmenar Viejo ni siquiera se ha iniciado el proceso para diseñar la Agenda 21 Local.
En principio pensé que pudiera deberse a cierta incompetencia o desidia en la Concejalía de Medio Ambiente, cuando caí en la cuenta de que no existe tal concejalía en el ayuntamiento de Colmenar, sino que es Concejalía de Juventud, Infancia y Medio Ambiente... claro, normal que el concejal no pueda estar a todas. Esto me lleva a cierta reflexión que no deja de ser curiosa… ¿Juventud, Infancia y Medio Ambiente? Que extraña forma de “pensar” la de este ayuntamiento que considera al medio ambiente vinculado a la juventud y a la infancia. Como si fuera cosa de niños, ¿no?
Quizá sea que el ayuntamiento no se siente capaz de llevar a cabo el tema este de la Agenda 21. Si es este el problema no se preocupen, que la Comunidad de Madrid se pone a su servicio para estos menesteres, y si no se lo creen consulten la página de apoyo a los Municipios de la Comunidad de Madrid para la implantación de la Agenda 21 (http://www.madrid21comunidad.fida.es) . Por cierto, que en esa misma página se puede encontrar este gráfico actualizado sobre el grado de implantación de la Agenda 21 en la Comunidad de Madrid (el contorno rojo corresponde al municipio de Colmenar Viejo). Espero que por lo menos se pongan un poquito coloraos al darse cuenta de que vecinos como Tres Cantos, Soto, San Agustín, Manzanares o Miraflores, por citar algunos ejemplos, ya están manos a la obra y nosotros ni nos lo planteamos. ¿Vamos a ir también en esto por detrás del resto? Siempre igual.

Excelentísimo señor alcalde, que usted es Presidente de la Comisión de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Asamblea de Madrid. No nos creemos que no haya usted oído hablar de la Agenda 21 Local, ¿o es que lo suyo es más lo de la ordenación del territorio?
viernes, 27 de febrero de 2009
A menos tres
Si esperas un autobús en Plaza Castilla un día que haya nevado, a 3 grados bajo 0, date por muerto o coge un taxi.
Los 3 euros no pagan los tres grados negativos, nadie aparecerá por allí a rescatarte salvo que pagues 30 euros. A 10 euros el grado negativo.
Uno se pone a pensar dónde vive al contemplar cómo el resto de autobuses, de pueblos más nevados que el tuyo, si que llegan recoger a los viajeros que esperan pasmados. En esos pueblos la temperatura cuesta lo mismo que el resto de los días.
Te enfadas, piensas cómo es posible que lleguen los autobuses de El Molar, que está más al norte, con carretera cortada según Telemadrid, y en cambio el tuyo no ha podido llegar. ¿Mala suerte?
Ato cabos. Aterido por el frío pienso que esa misma mañana llegué tarde a trabajar porque el autobús que va a la estación se retrasó lo suficiente como para llegar al tren cuando este ya estaba saliendo rumbo a Madrid . Recuerdo que el día anterior volví en nuestro maravilloso tren, , y vi cómo según llegaba a la estación el autobús que tendría que llevarme a casa se iba sin remordimientos de conciencia. Me pareció como si el piloto fundido de la parte trasera fuera un mueca gamberra que me hacia el vehiculo al dejarme allí esperando sin ninguna necesidad. Por eso hoy he decidido volver en autobús, por eso estoy aquí, parado, esperando para nada.
Pienso, por no pensar en el frío, en qué lugar tan extraño vivo. Recuerdo, ¿no son los dueños de esa empresa los que se pasean en las elecciones municipales con una chapita del PP colgada de su solapa? Que extraño que estos empresarios no cumplan con su cometido y puedan hacer lo que les salga de los bajos con total impunidad.
Mientras, Renfe termina un aparcamiento cuya construcción se atribuye el partido en el gobierno del ayuntamiento, aunque sea Renfe la que cobre un euro al día por utilizarlo. Los del ayuntamiento ya tienen un parking, además gratis, ¡ cómo van a construir otro para que les cobren ¡
“Es bueno para el pueblo” me decía un empresario que no se había enterado de para que era el parking en si. Cuando pienso en empresarios en fin de semana quiere decir que tengo las neuronas congeladas, pero bueno.
El caso es que los empresarios son robados en sus nuevos negocios que producen trabajo porque el ayuntamiento mantiene ocupada a la policía local vigilando los pasos de cebra, haciendo cumplir el objetivo mismo que esta señal tiene. Que pasen los peatones.
Y pienso que cuando me saqué el carné las señales horizontales funcionaban solas y no necesitaban un señor al lado para cumplir su objetivo. Creo recordar que en otros sitios siguen funcionando sólos y además que los policías están trabajando en otros lugares y a otras horas más peligrosas que la hora de ir al colegio. En otros pueblos, hasta han puesto semáforos que no cobran horas extras y pueden sustituir a los policías en algunos menesteres para que estos hagan el trabajo de vigilar.
Y por pensar ya hasta recuerdo. ¿Cómo es que no quisimos tener un parque natural y si tragamos con una cárcel?¡ Dios mío creo que estoy ya congelado y delirando, eso no puede ser! Mi mente esta inventando cosas….¡ven ya autobús mio!
Pasa un autobús de Tres Cantos. La congelación me hace creer que ese pueblo una vez perteneció a Colmenar, las empresas que había en el mantenían con sus impuestos las calles bien iluminadas, pero nos pagaron la independencia con una indemnización más barata que lo que me va a costar a mi el taxi. ¡No puede ser estoy alucinando!
¡Taxi, Taxi!
Epilogo:
Estoy en la cama bajo tres mantas, no consigo entrar en calor pero me duermo, sueño que voy a votar a esos a los que recomiendan votar los empresarios de autobuses que no llegan a la hora a la que deben llegar. Es su mayor símbolo, en la chapita salgo yo en un bloque de hielo, el eslogan es “congelemos la critica”
Me despierto, es un sueño. ¿O no?
Los 3 euros no pagan los tres grados negativos, nadie aparecerá por allí a rescatarte salvo que pagues 30 euros. A 10 euros el grado negativo.
Uno se pone a pensar dónde vive al contemplar cómo el resto de autobuses, de pueblos más nevados que el tuyo, si que llegan recoger a los viajeros que esperan pasmados. En esos pueblos la temperatura cuesta lo mismo que el resto de los días.
Te enfadas, piensas cómo es posible que lleguen los autobuses de El Molar, que está más al norte, con carretera cortada según Telemadrid, y en cambio el tuyo no ha podido llegar. ¿Mala suerte?
Ato cabos. Aterido por el frío pienso que esa misma mañana llegué tarde a trabajar porque el autobús que va a la estación se retrasó lo suficiente como para llegar al tren cuando este ya estaba saliendo rumbo a Madrid . Recuerdo que el día anterior volví en nuestro maravilloso tren, , y vi cómo según llegaba a la estación el autobús que tendría que llevarme a casa se iba sin remordimientos de conciencia. Me pareció como si el piloto fundido de la parte trasera fuera un mueca gamberra que me hacia el vehiculo al dejarme allí esperando sin ninguna necesidad. Por eso hoy he decidido volver en autobús, por eso estoy aquí, parado, esperando para nada.
Pienso, por no pensar en el frío, en qué lugar tan extraño vivo. Recuerdo, ¿no son los dueños de esa empresa los que se pasean en las elecciones municipales con una chapita del PP colgada de su solapa? Que extraño que estos empresarios no cumplan con su cometido y puedan hacer lo que les salga de los bajos con total impunidad.
Mientras, Renfe termina un aparcamiento cuya construcción se atribuye el partido en el gobierno del ayuntamiento, aunque sea Renfe la que cobre un euro al día por utilizarlo. Los del ayuntamiento ya tienen un parking, además gratis, ¡ cómo van a construir otro para que les cobren ¡
“Es bueno para el pueblo” me decía un empresario que no se había enterado de para que era el parking en si. Cuando pienso en empresarios en fin de semana quiere decir que tengo las neuronas congeladas, pero bueno.
El caso es que los empresarios son robados en sus nuevos negocios que producen trabajo porque el ayuntamiento mantiene ocupada a la policía local vigilando los pasos de cebra, haciendo cumplir el objetivo mismo que esta señal tiene. Que pasen los peatones.
Y pienso que cuando me saqué el carné las señales horizontales funcionaban solas y no necesitaban un señor al lado para cumplir su objetivo. Creo recordar que en otros sitios siguen funcionando sólos y además que los policías están trabajando en otros lugares y a otras horas más peligrosas que la hora de ir al colegio. En otros pueblos, hasta han puesto semáforos que no cobran horas extras y pueden sustituir a los policías en algunos menesteres para que estos hagan el trabajo de vigilar.
Y por pensar ya hasta recuerdo. ¿Cómo es que no quisimos tener un parque natural y si tragamos con una cárcel?¡ Dios mío creo que estoy ya congelado y delirando, eso no puede ser! Mi mente esta inventando cosas….¡ven ya autobús mio!
Pasa un autobús de Tres Cantos. La congelación me hace creer que ese pueblo una vez perteneció a Colmenar, las empresas que había en el mantenían con sus impuestos las calles bien iluminadas, pero nos pagaron la independencia con una indemnización más barata que lo que me va a costar a mi el taxi. ¡No puede ser estoy alucinando!
¡Taxi, Taxi!
Epilogo:
Estoy en la cama bajo tres mantas, no consigo entrar en calor pero me duermo, sueño que voy a votar a esos a los que recomiendan votar los empresarios de autobuses que no llegan a la hora a la que deben llegar. Es su mayor símbolo, en la chapita salgo yo en un bloque de hielo, el eslogan es “congelemos la critica”
Me despierto, es un sueño. ¿O no?
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